Título: Primero
de Poeta
Autor: Patricia Benito
Editorial: Aguilar.
Sello: Travesía.
Páginas: 96.
Género: Poesia.
Formato: Digital.
CALIFICACION: ⋆ ⋆ ⋆ ⋆ ⋆
(5/5 ESTRELLAS)
El ejemplar lo consegui en
Amazon.
SINOPSIS
Primero de Poeta son todos los papeles que rellené y
quemé, todos los pasos que no di, las vidas que perdí. Todas las declaraciones
de amor que callé, los sueños que rompí, los miedos de los que aprendí.
Es mi impaciencia, mis ganas de sentir y el pánico.
Es descubrir que mis miedos siempre ganan la
partida. Es empujarte a irte por si te acercas demasiado.
Es querer que te acerques demasiado.
Primero de Poeta son todos mis errores.
Y mi cura. Primero de Poeta son todos los
papeles que rellené y quemé, todos los pasos que no di, las vidas que perdí.
Todas las declaraciones de amor que callé, los sueños que rompí, los miedos de
los que aprendí.
Es mi impaciencia, mis ganas de sentir y el pánico.
Es descubrir que mis miedos siempre ganan la
partida. Es empujarte a irte por si te acercas demasiado.
Es querer que te acerques demasiado.
Primero de Poeta son todos mis errores.
Y mi cura.
Opinion
Personal
Primero de
poeta, es un libro que estaba deseando leer por varios motivos, pero, los
principales, sin duda, son dos. El primero es que, últimamente, el género de poesía,
me está cautivando e inspirando me siento fascinada y lo estoy disfrutando
muchísimo por lo que se está convirtiendo en uno de mis favoritos y, el otro
motivo es, como no podía ser menos, la increíble pluma de la autora, una forma de
escribir que te envuelve y te transporta a donde ella quiera de una manera
única. Tras terminar primero de poeta tengo que decir que es un libro increíble,
los poemas me han encantado y, sobre todo, logra captar al lector prácticamente
desde la primera página.
Escribe de
una manera fresca, sin rebuscarse demasiado y en su sencillez está su grandeza!
Sin duda estaré buscando más libro de Patricia
Benito. 5/5 ⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️
les dejo mis poemas favoritos de primero de poeta
de Patricia Benito:
Primero de poeta
De tus ganas de cambiar el mundo. De mis ganas de
escribir desde entonces, aunque no sepa de estructuras ni de dónde van las
comas ni el punto ni el final. De tu poesía a todas horas. De no querer leerte
porque prefiero descubrirte poco a poco. De cómo me miraste. De las ganas de
más. Y de toda esa mierda. Pero recordé que los besos no vienen por mucho que
los pidas. O los quieras. O los necesites. Que mis ganas no sirven para los
dos, que hacen falta las tuyas. Y esas no llegan. Ni en coche ni en tren ni en
ciento cuarenta caracteres.
Que te sabes el camino, y no has vuelto.
El amor
Que venga alguien cuando estas rota,
Recoja los trocitos, les ponga pijama
Y los arrope.
Algo así debe ser.
Bicho bola
Empecé a escribir esto cuando aún pensaba que lo
leerías.
Hoy ya no estas.
Y qué manía tan estúpida la de querer ser luz
De gente sin vida.
De querer iluminar rincones que otros destrozaron a
pedradas contra las farolas.
Ya sanaran mis cortes, insisto.
Recordarles que pueden.
Que deben.
Que lo harán.
Y lloro, cierro los ojos, te echo de menos, y me
duermo.
Y sueño que vendrás.
Cuando se come al
Pasar página en cuentos de mierda
Es uno de los mejores finales posibles.
Recordar con vivir.
Y vivir, sólo se siente en presente y se anhela en
futuro. Imaginar un recuerdo es de primero de locura. Que un recuerdo imaginado
no te cierre los ojos sino al revés: te los abra. Es de primero de utopía.
Crecer tiene mucho que ver con caminar.
Reconocer que la belleza está en los ojos que la
miran es de primero de poesía.
Reconstruir lo que no fue para crear lo que será.
La realidad es realidad porque la miro, parece
entender.
Camina o mejor, baila, deteniéndose en cada herida
con un hospital de palabras y saliva: la caricia escuece pero es como el amargo
de la cerveza o el salado de las lágrimas, la historia acontece y nos cambia,
el recuerdo ha de hacerlo también, el monstruo no lo era, la soledad tampoco, y
al final o en principio sólo tenemos esta vida que a veces pasa y qué pasada y
otras pesa y qué pesada y siempre nos mueve y qué movida.
La poesía, el tiempo y todo lo que es sin estar,
lo entienden. Nosotros tampoco. Por eso elegimos el amor como una necesidad.
ahora
Porque no importa el tiempo, sino la intensidad.
Porque no importa cuánto, sino cómo. Porque no importa el final si la historia
es contigo. Quiero mi rímel en la almohada, las copas sin terminar y el cigarro
de después. Quiero un verso antes de dormir, abrazos eternos con caducidad y
encajar en tu respiración. Quiero conocer todos tus puntos débiles y prometo
usarlos sólo cuando me lo pidas. Quiero verte joder. Quiero verte, joder.
Porque da igual si tenemos media cerveza o media noche. Porque no importa si
nos conocemos de toda la vida o me enamoré en un paso de cebra. Si estoy
contigo, es porque no imagino un sitio mejor. Ahora. Mañana no cuenta. Mañana
nunca cuenta.
deberes para cuando vuelvas
Saldar las cuentas pendientes con mi espalda.
Tener un ataque de risa.
Hacer una foto que sólo entendamos nosotros.
Contarme una historia que me haga llorar. Besarme todo el rato. Planear un
viaje que no haremos. Bailar en la cocina. Besarte muy despacio el labio.
Mordértelo, no tanto. Abrazarte fuerte cuando me cuentes que no aguantas más.
Tener escalofríos. Leerme en la cama a Bukowski mientras intento controlar las
ganas de desconcentrarte. Desconcentrarte. Prometernos que no hay nadie más.
Mentirnos mejor. Irte sin querer hacerlo.
Ahora, aquí, reconozco el abrazo que nos damos en
las personas que somos. Llorar en pecho ajeno porque el dolor no se comprende
pero sí se achica.
celebrar que si fue lo que no fue es porque fuimos
lo que somos.
El aroma a café y la luz de la mañana todavía a
veces cuentan como «estar bien».
cuando estés aquí
Me gustan los bailes en la cocina, la gente sin
complejos y perdonarte de madrugada.
Me gustan las casas con terraza, los desayunos a
todas horas y hacer que te quites el sombrero.
Me gustan las pateras vacías de gente, los
políticos implicados y que quieras cambiar las cosas.
Me gustan las llegadas en los aeropuertos, los
cajeros sin inquilinos y las cervezas contigo.
Me gusta perderme en las librerías, el silencio de
las bibliotecas y tus noches de poesía.
Me gusta la gente que abraza, el mundo sin
despertadores y tu cajón lleno en mi casa.
Me gustan los parkings llenos de plantas, los
lunes llenos de sueños, mis monstruos detrás de ti.
Me gusta el mundo bien repartido, el karma
poniendo orden, tus quieros cerca de mí. Me gustan los días llenos de flores,
la gente llena de historias, las noches llenas de ti. Me gusta cuando estás
cerca, cuando me aprietas y besas, cuando me escribes y versas, cuando estés
aquí.
distancias
Siempre he sido más de salvar las distancias que
de ponerlas. De sacar las piedras de los bolsillos para poder flotar. De no
leer la letra pequeña de la gente. De dejarme llevar cuando es tarde. O
demasiado pronto. De ponerme a pensar justo antes de tener que saltar. De
contigos al fin del mundo sin presentarme a tus monstruos.
De tequieros demasiado pronto.
De mequieros demasiado roncos.
De caerme demasiado.
De levantarme con arte.
Siempre he sido más de morir viviendo que de
sentarme a esperar.
puede, tal vez, quizás
Y así, sin darte cuenta, llega un día en el que
aparece alguien a quien te apetece hacerle el zumo por las mañanas.
Que no te molesta en la cama, que te escucha
atentamente cuando le cuentas algo sin importancia.
Que te sorprende quedándose cerca pudiendo estar
lejos y tira por los suelos todas tus teorías de lo maravilloso que es estar
solo.
El mejor copiloto del mundo. El que deja el
teléfono en modo avión desde que entra por la puerta y entiende tus pataletas
por lo roto que lo estamos dejando todo. Por el que puede, tal vez, quizás,
cambiarías cualquier sitio con mar por una habitación sin vistas, si él está
cerca.
El que te recuerda que los mimos no son sólo unos
cómicos con la cara pintada. El que hace que el mejor momento del día sea
cuando llega y el peor, todos los que no está.
Al que te encanta descubrir cuando te cuenta mil
cosas que ha visto leído o vivido, mientras piensas que puede, tal vez, quizás,
le dejarías abrir la jaula de las mariposas.
El que te desmonta cuando te mira con esos ojos
color ganas y miel, y al hacerlo entiendes que no hay otro sitio donde le
apetezca estar más.
LEl que transforma tu paraíso en un enroque de
piernas mientras tú lees y él duerme, y te busca cuando se despierta. Por el
que te desabrochas algún botón de la armadura y tiemblas al recordar el vér ti
go que da. Al que puede, tal vez, quizás, no vuelvas a ver.
Del «Yo ya» me muero de amor,
al «Yo ya» no quiero que vuelvas,
hay sólo un par de ojalás perdidos y unas ganas
deshechas.
La hora de la siesta
Que tengo un vestidor enorme, mil sitios por
visitar y millones de abrazos que dar. Que sigo sin entender por qué no estás
aquí, pero ya ni me lo pregunto.
Que pido los deseos con los ojos abiertos para no
perderte de vista. Que soplo fuerte y pierdo el alma cuando no se cumplen. Que
me como el mundo con mermelada de fresa y puedo con todo un poquito más . Que
cada día qué pasa le coso más plumas a mis alas y tengo duendes que me traen
sacos llenas de ellas. Que no te necesito aunque deje siempre un hueco para ti.
Que no te pido que vuelvas porque ya te enseñe el
camino.
Que mi espalda no te echa de menos.
Que mis sueños ya no son contigo.
Que mis noches no te buscan a ti.
Pero....
En la hora de la siesta es otra cosa.
Nos tuvimos que conformar con el rato que le
robamos a la realidad.
Aun así se quedaron muchos ojalas
Que no podremos cumplir,
La mañana llego con frío
Y un precipicio insalvable
Dicen qué hay amores que duran una noche
Pero yo
(Te) quiero más .
El secreto de la felicidad
Debe ser algo así como QUERER LO QUE TIENES
A secas.
Sin seguir buscando debajo de las piedras con las
que nos tropezamos.
Darte cuenta que el tiempo, no es oro, es mucho más
Y que va a la velocidad de la Luz.
Que todos tenemos monstruos
Y no siempre hace falta matarlos.
Que los domingos Solá en el sofá
También cuentan como amor.
Que la pena no vale la pena.
Que querer mucho no quiere decir siempre.
(sabe lo que necesito justo antes de necesitarlo
Ojalá pudiera protegerte en los recuerdos)
Gracias
A ti que siempre estás con un libro en la mano y
toda la coherencia, paciencia, amor y bondad del mundo en la otra.
A los animales de mi vida, por el amor del bueno.
A mi yo del pasado por tropezar hasta aquí.
A mi yo del presente, por ser feliz.
A mi yo del futuro. Ay.
Primero de poeta son todos los papeles que rellené
y quemé, todos los pasos que no di, las vidas que perdí. Todas las
declaraciones de amor que callé, los sueños que rompí, los miedos de los que
aprendí. Es mi impaciencia, mis ganas de sentir y el pánico. Es descubrir que
mis miedos siempre ganan la partida. Es empujarte a que te vayas por si te
acercas demasiado. Es querer que te acerques demasiado.
Primero de poeta son todos mis errores. Y mi cura.
Me he enamorado una vez .
No creo en las cosas que duran para siempre.
Prequiero demasiado rápido.
Desquiero demasiado lento.
Te necesito cerca, pero no encima.
No imagino un mundo sin queso, ni sin chocolate,
siempre es mejor dar que recibir.
La empatía debería mover el mundo, no solo el mío.
Espero les gustaran
mucho, en los comentarios leeré cuáles son sus poemas favoritos.